Un diseño que desafía lo conocido, un sistema de dirección único y una apuesta tecnológica que quiere cambiar la movilidad eléctrica.

El nuevo Scoox ZeroX7 está empezando a llamar la atención justamente por lo que no se parece a ningún otro scooter eléctrico del mercado. La marca china Scoox, recién fundada y con ambiciones globales, decidió debutar con un modelo que deja atrás cualquier convencionalismo y propone una nueva manera de entender la movilidad urbana.
Lo más llamativo del ZeroX7 es su sistema de dirección monobrazo con amortiguador independiente, una solución poco común incluso en segmentos premium. Esta configuración se integra a su plataforma principal denominada “Zebra Bone”, acompañada del bastidor “Zebra Ridge”, que soporta toda la estructura frontal y su peculiar suspensión delantera. El resultado es un diseño futurista que no pasa desapercibido.
Aunque Scoox aún no reveló la capacidad exacta de la batería ni su autonomía, sí confirmó algunos datos técnicos clave: el ZeroX7 mide 1.860 mm de largo, 770 mm de ancho y tiene 1.300 mm entre ejes. Su motor eléctrico de 3.000 W permite alcanzar velocidades cercanas a los 90 km/h, cifras más que suficientes para el uso urbano avanzado.

En equipamiento, el ZeroX7 llega con una pantalla TFT de 7 pulgadas, conectividad completa, monitoreo del vehículo y un sistema de alarma integrado, todo gestionado por la central electrónica “Zebra Mobility”. También se espera que incluya ABS de doble canal y control de tracción, equipamiento poco visto en scooters eléctricos emergentes.
El diseño exterior también marca diferencias: formas compactas, paneles apanalados, asiento “al aire” regulable en altura, faro delantero oculto bajo un parabrisas ahumado y una tija ajustable que permite modificar la posición de conducción. Scoox asegura que esta misma base servirá para futuras series C y S, lo que confirma su intención de crear una línea completa de modelos eléctricos.

El Scoox ZeroX7 llegará oficialmente a China en el primer trimestre del próximo año, mientras la marca prepara su expansión en ciudades clave. Aún no está claro si dará el salto a mercados internacionales, pero si lo hace, podría convertirse en una de las propuestas eléctricas más disruptivas del momento.




