La icónica moto de Tron: Legacy dejó la pantalla grande para convertirse en una motocicleta real, funcional y eléctrica, creada a pedido por unos coleccionistas de Estados Unidos y valorada en 65 000 euros.

La saga Tron marcó un antes y un después en el cine de ciencia ficción. La película original de 1982 fue pionera en el uso masivo de efectos digitales (CGI), y con el paso de los años se consolidó como una franquicia icónica con Tron: Legacy (2010) y Tron: Ares (2025). Entre sus elementos más recordados destaca su espectacular moto futurista, caracterizada por llantas sin eje y luces de neón integradas en la carrocería.

Fascinados por ese diseño, el matrimonio Andrews, propietarios de un museo de motos y autos en Texas (EE.UU.), decidió llevar el concepto a la realidad. Al no encontrar ninguna réplica que funcionara de verdad, encargaron la construcción de una moto eléctrica inspirada directamente en Tron: Legacy, con el objetivo de que fuera completamente operativa y fiel a la película.

El proyecto tomó un año de desarrollo y dio como resultado una motocicleta única, de líneas orgánicas que se integran con el piloto y enormes ruedas sin eje central. Aunque los Andrews nunca revelaron quién fue el constructor ni el costo exacto de fabricación, sí confirmaron que se trata de una pieza exclusiva, sin ningún equivalente en el mundo.

Según sus propietarios, la moto no solo representa el universo Tron, sino que funciona perfectamente y se convirtió en una de las joyas más valiosas de su colección. Finalmente, fue subastada por 77 000 dólares (unos 65 000 euros), una cifra que, para los fanáticos del cine, la tecnología y las motos, es una auténtica oportunidad de tener una leyenda futurista sobre dos ruedas.



