A poco más de un mes del arranque del Mundial de Superbike 2026 en Phillip Island, el Barni Spark Racing Team dio el primer golpe sobre la mesa al presentar oficialmente su proyecto y las nuevas Ducati Panigale V4 R 2026. El equipo italiano, ahora casa de Álvaro Bautista, mostró su ambición con una imagen renovada y una dupla que promete ser protagonista.

Tras la salida de Jonathan Rea y la marcha de Toprak Razgatlioglu a MotoGP, Bautista será el único campeón del mundo de SBK presente en la parrilla 2026. El talaverano deja el equipo oficial Ducati, pero mantiene estatus de piloto Factory al integrarse al Barni Racing, donde compartirá box con el italiano Yari Montella, en lo que representa uno de los movimientos más fuertes del mercado.

La presentación se realizó en Reggio Emilia, donde se desvelaron las Panigale V4 R que defenderán los colores del equipo satélite de Ducati. Con esta nueva versión de la moto, la marca de Borgo Panigale apunta a recuperar el título perdido en 2024 y 2025, apoyándose no solo en su estructura oficial, sino también en la experiencia y jerarquía del bicampeón del mundo.

Bautista se mostró motivado ante este nuevo desafío: “Estoy muy ilusionado con este reto. Habrá muchos cambios y no será fácil al inicio, pero con compromiso y ambición todo se puede lograr”. A sus 41 años y en su octava temporada en Superbike, el español asegura llegar en plenitud física y mental, con la meta clara de seguir peleando adelante.

El piloto español también se refirió a la normativa de peso mínimo que lo ha condicionado en las últimas temporadas, señalando que aún confía en que la FIM reconsidere el reglamento antes del inicio del campeonato. Mientras tanto, Bautista se enfoca en adaptarse rápidamente a la nueva moto y al entorno del equipo.
Desde la dirección, Marco Barnabò no ocultó su entusiasmo: destacó la continuidad de Montella y la llegada de Bautista como un paso clave en la evolución del equipo. Para Barni Racing, 2026 no solo representa un reto mayúsculo, sino también la gran oportunidad de consolidarse como un contendiente real en el Mundial de Superbike.



