La marca japonesa suspendió su participación en el test de MotoGP tras hallar un problema técnico en uno de sus propulsores V4.
Yamaha decidió no salir a pista durante la segunda jornada del test oficial de Sepang, el primero de la pretemporada 2026 de MotoGP, luego de detectar una posible falla en uno de sus motores. Los boxes del equipo permanecieron cerrados mientras los ingenieros analizaban los datos recopilados el primer día y evaluaban los riesgos antes de permitir que sus pilotos continúen rodando.

La fábrica japonesa se encuentra en pleno proceso de adaptación a su nuevo motor V4, que reemplaza al tradicional cuatro en línea utilizado durante toda su historia en MotoGP. El proyecto inició en 2025 con el objetivo de igualar condiciones frente a otras marcas. Uno de los propulsores será enviado a Iwata para una revisión exhaustiva, ante la sospecha de un problema que podría comprometer la seguridad.

Aunque Fabio Quartararo sufrió una fuerte caída en la curva 5 durante la primera jornada y terminó con una fractura en el dedo medio de la mano derecha, Yamaha aclaró que el accidente no estaría relacionado con la falla detectada en el motor. Sin embargo, el francés ya había notado que su M1 se detuvo en la parte final de la sesión, lo que motivó una investigación más profunda por parte del equipo técnico.

Como medida preventiva, Yamaha decidió que ninguno de sus pilotos salga a pista: ni Álex Rins, ni los probadores Augusto Fernández y Andrea Dovizioso, ni los representantes del equipo satélite Prima Pramac, Toprak Razgatlioglu y Jack Miller. El director técnico, Max Bartolini, explicó que la prioridad es la seguridad y confía en encontrar una solución en las próximas horas para retomar las pruebas al día siguiente.
Pese al contratiempo, la marca cuenta con datos previos obtenidos durante el shakedown, lo que permitió comprobar avances en el desarrollo de la nueva moto. No obstante, este episodio genera dudas sobre la fiabilidad del proyecto V4 a pocas semanas del inicio del Mundial, en un momento clave para Yamaha y su proceso de reconstrucción competitiva.



