La peregrinación en moto más grande de Guatemala recorre hoy 222 kilómetros entre fe, tradición y solidaridad.
La 65 edición de la Caravana del Zorro partió este sábado desde la Plaza de la Constitución, en la zona 1 de Ciudad de Guatemala, con destino a la Basílica del Cristo Negro de Esquipulas, en el departamento de Chiquimula. Miles de motociclistas locales y extranjeros iniciaron el recorrido de 222 kilómetros por la Ruta al Atlántico en una de las tradiciones religiosas y culturales más importantes del país.

Desde la noche previa, los participantes comenzaron a concentrarse en el centro histórico, muchos de ellos caracterizados con disfraces de personajes de caricaturas, películas y máscaras, un rasgo distintivo del evento que resalta la creatividad y el espíritu festivo de la caravana. La salida oficial se dio a las 7:30 de la mañana bajo un llamado general a la prudencia y al respeto de las normas de tránsito.

El coordinador general del evento, Eddy Villadeleón, conocido como el “Zorro Mayor”, pidió a los motociclistas que eviten el consumo de alcohol y conduzcan con responsabilidad. Recordó que en la edición anterior se registraron 37 accidentes y una víctima mortal, por lo que insistió en la importancia de la prevención durante todo el trayecto.
Para esta jornada, la Policía Nacional Civil instaló 32 puestos de control y desplegó al menos 600 agentes para resguardar el recorrido hasta el retorno de los participantes. Además, 112 voluntarios, conocidos como los “zorros guardianes”, apoyan en labores de orientación y prevención en distintos puntos de la ruta.
La Caravana del Zorro es Patrimonio Cultural Intangible de la Nación desde 2011 y combina devoción religiosa con impacto social y económico. Los fondos recaudados por la venta de pulóveres serán destinados nuevamente a equipar escuelas necesitadas, fortaleciendo la dimensión solidaria de esta tradición.

En Esquipulas, los peregrinos serán recibidos con una misa especial en la Basílica del Cristo Negro, donde muchos cumplirán promesas, pedirán favores o agradecerán milagros. Además de su significado espiritual, el paso de miles de motociclistas genera movimiento económico por el consumo de alimentos, hospedaje y otros servicios en los pueblos por donde transitan.
La historia de esta peregrinación comenzó en febrero de 1961, cuando Rubén Villadeleón, conocido como “el Zorro”, reunió a seis amigos para viajar en motocicleta hasta Esquipulas. Tras su fallecimiento, en 1987, la organización pasó a manos de su hijo Eddy Villadeleón, quien ha mantenido viva la tradición sin faltar a ninguna edición.

Con el paso de los años, la Caravana del Zorro se ha convertido en un símbolo cultural profundamente arraigado en Guatemala y en un referente regional que atrae a motociclistas de México y Sudamérica. Hoy, con más de 70 mil participantes, este peregrinaje sobre dos ruedas reafirma su lugar como uno de los movimientos sociales y religiosos más grandes del país.



