La Federación Internacional de Motociclismo abrirá este 18 de febrero su nuevo Racing Motorcycle Museum, un espacio dedicado a preservar la historia y la evolución del motociclismo de competición.

La FIM confirmó la apertura oficial de su Racing Motorcycle Museum en la ciudad de Mies, Suiza, en lo que fue su antigua sede institucional. El museo nace con el objetivo de convertirse en un referente internacional para los aficionados a las dos ruedas, ofreciendo un recorrido completo por las distintas etapas del motociclismo deportivo, desde los pioneros de los años 40 hasta las máximas estrellas actuales de MotoGP y WorldSBK.

El espacio estará organizado en torno a tres grandes ejes: los protagonistas de la historia, la evolución tecnológica y la relación entre las motos de competencia y los modelos de producción. Los visitantes podrán conocer cómo la ingeniería, la seguridad y el rendimiento han ido transformando el deporte, además de descubrir las historias de los campeones que marcaron cada época.
Entre las motocicletas más destacadas se encuentran verdaderas joyas del motociclismo moderno, como la Ducati Desmosedici GP25 con la que Marc Márquez conquistó el título de MotoGP en 2025 y la BMW M 1000 RR con la que Toprak Razgatlioglu se consagró campeón del mundo de WorldSBK. Estas máquinas representan el nivel máximo de desarrollo técnico alcanzado en la actualidad.
El recorrido histórico también rinde homenaje a los orígenes del campeonato mundial con modelos legendarios como la AJS Porcupine de 1949, la Honda RC166 de 1967 pilotada por Mike Hailwood y la Kawasaki Ninja ZX-10R de 2016 con la que Jonathan Rea logró uno de sus múltiples títulos en Superbike. Cada pieza expuesta busca contar una parte fundamental de la evolución del deporte motor.

Jorge Viegas, presidente de la FIM, destacó que el museo es mucho más que una colección de motocicletas: “Es un viaje por la historia del motociclismo, desde sus inicios hasta hoy. Ofrece una experiencia interactiva que permite comprender la emoción, la innovación y el legado de las competencias que tanto amamos”.
Con esta iniciativa, la FIM refuerza su compromiso con la conservación del patrimonio del motociclismo y ofrece a los fanáticos una oportunidad única de conocer de cerca las máquinas y las historias que han marcado décadas de pasión sobre dos ruedas.



