Oficialmente el Gran Premio de Qatar que se debía disputar en abril ha quedado suspendido por la guerra de Irán. Pero MotoGP no va a cancelar la carrera, sino que la ha reubicado en noviembre esperando que para entonces el conflicto bélico ya haya cesado.

Ubicar la carrera de Qatar en noviembre tendrá un doble efecto en el calendario. Y es que para hacerle hueco se van a mover tanto el Gran Premio de Portugal como el de Valencia, las dos últimas carreras del mundial. Concretamente, la cita de Cheste, la cuarta española de la temporada, pasa a ser del 27 al 29 de noviembre.
Valencia pasa al 29 de noviembre, y también se mueve Portugal
No habrá Gran Premio de Qatar en abril. Es la decisión que ha tomado MotoGP como consecuencia del conflicto bélico que se está desarrollando en Irán, y que está afectando colateralmente a los países del Golfo Pérsico. MotoGP considera que no es seguro correr ahora mismo en Losail, pero tampoco cancelan la carrera.
En lugar de eso, MotoGP ha decidido reubicar Losail en el calendario. El Gran Premio de Qatar se disputará del 6 al 8 de noviembre, siempre y cuando que para esa fecha ya esté solventada la guerra en Irán. Qatar formará triplete de carreras con Australia y Malasia antes del regreso a Europa para la resolución final.
Pero claro, para reubicar Qatar al final del calendario ha habido que hacer más cambios, y los afectados son dos circuitos: Portimao y Valencia. Tanto la cita portuguesa como la cuarta española se retrasan una semana respecto a lo previsto. Es decir, ahora el Gran Premio de Portugal pasa a ser del 20 al 22 de noviembre.
En cuanto a Valencia, el Gran Premio seguirá siendo la traca final de MotoGP en 2026, pero ahora se celebrará del 27 al 29 de noviembre. Es decir, el título se resolverá más cerca de diciembre que nunca. Dos carreras ibéricas que cambian de fecha y quizá ocasionen algún problema de logística a quien ya estuviese planificando su viaje.
Se da la curiosidad de que este año, como en 2025, el mundial de MotoGP no ha comenzado en Qatar para no coincidir con el Ramadán. De haberlo hecho en la misma fecha en la que se disputó el Gran Premio de Tailandia, a MotoGP le habría pillado el inicio de la guerra en pleno circuito. De carambola, se ha evitado un problema que podría haber sido mucho mayor.



