MotoGP se prepara para una de las transformaciones más grandes de su historia. A partir de 2027, el campeonato cambiará radicalmente con un nuevo reglamento técnico que no solo modificará las motos, sino también la forma en que se corre.
El cambio más fuerte está en el corazón de las máquinas: los motores pasarán de 1000cc a 850cc. Esta reducción busca bajar la velocidad punta, mejorar la seguridad y hacer las carreras más competitivas, obligando a las marcas a reinventar completamente sus prototipos.

Otro de los puntos clave será la aerodinámica. MotoGP limitará fuertemente el uso de alerones y elementos aerodinámicos, reduciendo su impacto en rectas y frenadas. Esto apunta directamente a mejorar los adelantamientos y hacer las carreras más peleadas.
Además, desaparecerán los dispositivos que hoy dominan la salida y aceleración, como el holeshot y los sistemas de ajuste de altura. Sin estas ayudas electrónicas y mecánicas, el protagonismo volverá a estar en las manos del piloto.
En paralelo, MotoGP dará un paso importante hacia la sostenibilidad. A partir de 2027, se utilizará combustible 100% sostenible, acompañado de una reducción en la capacidad del tanque, lo que obligará a optimizar aún más el rendimiento.
Otro cambio importante será el proveedor de neumáticos: Michelin dejará su lugar y Pirelli asumirá como suministrador único. Esto podría generar un impacto directo en el comportamiento de las motos, obligando a los equipos a adaptar chasis y estilos de pilotaje.
En conjunto, estos cambios no solo buscan motos más seguras y sostenibles, sino también devolver el espectáculo a la pista. Menos dependencia tecnológica y más talento humano. Porque en 2027, MotoGP no solo cambiará sus motos… cambiará la forma de competir.
1. Adiós a los 1000 cc: motores de 850 cc más eficientes
A partir del año 2012, la categoría reina se definió por motores de 1000 cc capaces de superar los 370 km/h. Esto cambia radicalmente:
- Nueva cilindrada: los motores bajan a 850 cc.
- Limitación técnica: el diámetro máximo del cilindro se reduce de 81 mm a 75 mm, limitando la potencia bruta.
2. El fin de las ayudas mecánicas: Ride-height y Holeshot
Actualmente, los pilotos dependen de sistemas mecánicos y electrónicos para gestionar la aceleración y la salida.
- Prohibición total: se prohíbe cualquier dispositivo de control de altura en carrera; los sistemas holeshot solo se permitirán para la salida.
3. Aerodinámica controlada para mejorar el espectáculo
La aerodinámica actual genera «aire sucio» que dificulta los adelantamientos.
- Carenado reducido: el ancho del carenado delantero se limita a 550 mm (antes 600 mm).
- Menos carga: el «morro» se retrasa 50 mm para reducir el efecto aerodinámico frontal.
- Costos: la parte trasera será un «aero-body» homologado con solo una actualización permitida por temporada.
4. Combustible 100% no fósil: laboratorio para la calle
MotoGP se consolida como un laboratorio verde para el futuro de la movilidad.
- Sostenibilidad total: el combustible pasará del 40% actual al 100% de origen no fósil (biocombustibles o e-fuel).
- Gestión de consumo: el depósito se reduce a 20 litros para el domingo y 11 litros para el Sprint.
- Eficiencia: los equipos deberán afinar mapas de motor y torque, tecnología que llegará directamente a la producción en serie.





