Un decreto histórico pone fin a años de ambigüedad legal y permite a las mujeres acceder oficialmente a permisos de conducción de motos.

El Gobierno de Irán aprobó un decreto que autoriza formalmente a las mujeres a obtener licencias para conducir motocicletas, tras décadas de restricciones implícitas y vacíos legales. La medida fue validada por el vicepresidente primero, Mohamad Reza Aref, y ratificada por el Consejo de Ministros a finales de enero, según informaron medios estatales y agencias internacionales.
La nueva normativa establece que las mujeres deberán cumplir los mismos requisitos que los hombres: formación práctica obligatoria y evaluaciones supervisadas por la Policía de Tráfico. De este modo, se elimina la discrecionalidad de las autoridades locales, que hasta ahora negaban los permisos pese a que la ley no prohibía explícitamente su emisión.

Durante años, las conductoras se movieron en un limbo jurídico que las exponía a sanciones y responsabilidades legales incluso en casos donde no tenían culpa en accidentes viales. Esta situación desalentó a muchas mujeres a utilizar la motocicleta, uno de los medios de transporte más comunes en las ciudades iraníes por razones económicas y de movilidad urbana.
El cambio normativo se produce en un contexto de presión social tras protestas masivas relacionadas con la crisis económica y las demandas de derechos civiles. Aunque el Gobierno reconoce miles de muertes durante las manifestaciones, organizaciones de derechos humanos sostienen que la cifra real sería mayor, lo que incrementó la atención internacional sobre las condiciones sociales en el país.
La decisión ha sido interpretada como un avance simbólico en materia de igualdad de derechos, aunque algunas mujeres consideran que la medida llega tarde frente a otros problemas urgentes. Aun así, el decreto marca un precedente histórico al formalizar por primera vez el acceso femenino a licencias de motocicleta en Irán y cerrar uno de los vacíos legales más prolongados en su sistema de tránsito.



