Motoviajera recorre Suiza en moto eléctrica, 3.000 km de ruta

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La motoviajera Alicia Sornosa acaba de regresar tras 17 días electrizantes en un viaje que inició con reservas y miedo a lo desconocido.

Mientras en España la falta de infraestructura hace que un viaje de punta a punta por nuestra geografía sea toda una aventura, en Suiza las cosas son muy distintas, tanto que es posible hacer una ruta de más de 3.000 kilómetros en una moto eléctrica.

Ese es el reto que ha superado la ‘motoviajera’ Alicia Sornosa, que acaba de comprobar de primera mano cómo es la experiencia de viajar en una moto eléctrica. Al manillar de una una moto Zero SR/F naked, la escritora partió de Madrid rumbo a Suiza para descubrir la e-Gran Ruta de Suiza.

Han sido 17 días electrizantes y más de 3.000 kilómetros de ruta que inició con reservas y con el miedo a lo desconocido para regresar recomendado sin dudas su experiencia como ha apuntado en la rueda de prensa realiza a su regreso del viaje: «Creo todos deberíamos probar una moto eléctrica durante una semana, no solo para ir a trabajar por la ciudad, si no para hacer un viaje y ver que es factible viajar con estas motos; que es distinto pero divertido».

La Gran Ruta Suiza es una ruta casi circular de 1.600 kilómetros para descubrir los grandes atractivos turísticos del país, una propuesta que nació en 2015 y un año más tarde esta misma ruta fue equipada con mas de 300 estaciones de carga para convertirse en la primera ruta turística que puede hacerse en su totalidad con un vehículo eléctrico dando pie a la e-Gran Ruta de Suiza. El cantón del Valais, los puertos del Furka y Gottardo, así como Lugano, Lucerna y Gruyères son puntos de paso donde Alicia pudo disfrutar de las prestaciones dinámicas de la Zero SR/F.

Alicia ha explicado que para realizar una ruta como esta en moto eléctrica «se necesita algo de planificación. Antes de salir hay que saber dónde están los puntos de recarga para dirigirte hacia ellos. Además de tener más de uno, y que no estén muy alejados por si alguno no funciona. Ayudarte con alguna de las apps (yo he usado sobre todo Electromaps) para saber la potencia de carga, estado del punto, etc es indispensable. Según pasan los días te vas acostumbrando y calculando mejor estas necesidades, ya que no es lo mismo circular por autovía que subiendo y bajando puertos. También aprendes donde están los puntos de recarga más comunes (centros comerciales, hoteles…) y cada vez resulta menos extraño y se disfruta aún más del trayecto. ¡Cuestión de práctica!».

Respecto a la conducción de una Zero SR/F, la propia Sornosa explicaba que «es una sensación distinta. Al principio lo primero que notas, a parte de que no hace ruido, es que el motor no suelta calor cosa que en verano se agradece bastante. Luego que el disfrute de la moto es el mismo que con una moto convencional. Disfrutas en una zona de curvas, en carretera… Eso sí, en silencio, aunque tampoco es un silencio absoluto porque estás escuchando el zumbido de la moto. Además, sorprende la entrega de par, de potencia, es insospechada. Por mucho que lo cuente lo tienes que probar para entenderlo».

Además, los viajes de Alicia Sornosa siempre tienen un fondo solidario: «Como siempre todos mis viajes tienen un fondo social. Creo que es importante llamar la atención sobre pequeños detalles de la vida y en este caso ha sido el cáncer de próstata. Porque se habla mucho de los cánceres de las mujeres, como el de mama, pero menos de los hombres. De ahí su importancia para mí, además de que en mi comunidad en Redes Sociales tengo más seguidores hombres. Un pequeño guiño a ellos».

Fuente: abc.es