El crecimiento acelerado del parque de motocicletas en el Perú ha venido acompañado de un aumento sostenido en los accidentes de tránsito, generando preocupación sobre el uso y cobertura del Seguro Obligatorio de Accidentes de Tránsito (SOAT). Según datos del sector asegurador, una gran parte de estos vehículos circula sin este seguro, lo que incrementa el riesgo para conductores, pasajeros y peatones.

En ese contexto, los motociclistas han cuestionado el costo actual del SOAT, señalando que el precio resulta elevado frente a su capacidad económica y comparado con otros tipos de vehículos.
Actualmente, en el país existen más de tres millones de vehículos menores, de los cuales alrededor del 70% son motocicletas. Este crecimiento exponencial ha cambiado el panorama del transporte urbano y ha incrementado la exposición al riesgo en las vías.
Frente a esta realidad, asociaciones de motociclistas han planteado la necesidad de reducir el precio del SOAT, argumentando que el costo actual —que puede superar los 700 o incluso 1000 soles— limita el acceso al seguro.
Desde el gremio, se propone que un precio más accesible permitiría que más conductores adquieran el seguro, reduciendo el alto porcentaje de motos que hoy circulan sin cobertura.
Sin embargo, las empresas aseguradoras explican que el costo del SOAT no es arbitrario, sino que responde a variables técnicas como la frecuencia de accidentes y la gravedad de los daños generados en estos siniestros.
En ese sentido, señalan que los motociclistas —especialmente quienes trabajan en delivery— están más expuestos a accidentes y a lesiones más graves, debido a la falta de protección estructural en comparación con otros vehículos.
Esta mayor vulnerabilidad impacta directamente en los costos de atención médica e indemnizaciones, lo que justifica, según el sector asegurador, que las primas sean más altas para este tipo de vehículos.
Además, especialistas en seguridad vial advierten que la alta siniestralidad en motocicletas ha crecido de manera significativa en los últimos años, registrando un incremento considerable en accidentes fatales.
Este escenario complica la posibilidad de reducir el precio del SOAT, ya que las aseguradoras deben calcular sus tarifas en función del riesgo real de pérdidas económicas.
A pesar de ello, se han planteado alternativas como la creación de seguros regionales o esquemas diferenciados, que permitirían reducir costos en zonas con menor siniestralidad o menor uso intensivo de las motocicletas.
Finalmente, el debate continúa abierto entre motociclistas, aseguradoras y autoridades, en un contexto donde el desafío es equilibrar el acceso a un seguro más económico sin comprometer la sostenibilidad del sistema ni la protección de las víctimas. (Fuente: El Comercio)





