Si sientes que tu moto vibra más de lo habitual, no lo tomes a la ligera. Las vibraciones excesivas no solo afectan la comodidad al manejar, también pueden ser una advertencia de fallas mecánicas que, con el tiempo, se vuelven peligrosas y costosas. Identificar la causa a tiempo puede evitar accidentes y daños mayores.

1. Tornillos o piezas flojas

Con el uso diario y las irregularidades del camino, algunos pernos y soportes pueden aflojarse, especialmente en el motor, el escape o el manillar. Esto genera ruidos metálicos y vibraciones que se sienten en todo el chasis. Una revisión básica con llave puede marcar la diferencia.
2. Ruedas desbalanceadas o llantas deformadas

Si la vibración aparece al aumentar la velocidad, el problema puede estar en el balanceo de las ruedas. Una llanta mal calibrada, desgastada o con un “huevo” provoca sacudidas constantes, sobre todo en carretera. Es una de las causas más comunes y fáciles de corregir.
3. Cadena y transmisión en mal estado

Una cadena floja, seca o con desgaste irregular produce vibraciones al acelerar. Lo mismo ocurre con piñón y corona gastados. Este conjunto debe lubricarse con frecuencia y ajustarse según las especificaciones del fabricante.
4. Soportes del motor dañados
El motor está diseñado para trabajar con soportes que absorben parte de la vibración natural. Cuando estos se rompen o endurecen, la vibración se transmite directamente al chasis y al manubrio, haciéndose mucho más notoria.
5. Problemas en el motor

Bujías en mal estado, mala combustión o fallas en la sincronización pueden provocar vibraciones irregulares. Si además notas pérdida de potencia o consumo excesivo de combustible, es momento de llevarla al taller.
¿Qué puedes hacer?
Revisa tornillos y pernos visibles cada cierto tiempo.
Mantén las llantas balanceadas y con la presión correcta.
Lubrica y ajusta la cadena regularmente.
No ignores vibraciones nuevas o más intensas de lo normal.
Tu moto siempre vibra un poco por naturaleza, pero cuando ese movimiento se vuelve incómodo o distinto, es una señal clara de que algo no está bien. Escuchar a tu moto es parte de ser un buen motociclista.



